lunes, 6 de abril de 2015

¿el pan?

[Ustedes sabrán disculpar, pero esto venía a ser la página principal, y no. No encuentro la manera de colgarlo ahí. No sé, otro día].

La verdad, el nombre es lo primero que se me ocurrió. Quiero decir, que me dije "voy a abrir un blog" y antes de pensar mucho en ¿sobre qué? ¿para qué? y sobre todo, ¿por qué? y otras cuestiones filosóficas, le di a "enter" y aquí estaba, perdida en el cyberespacio y sin saber qué iba a hacer en este rincón. Acababa de hacer un pan y eso fue lo que motivó el nombre. Pero aclaremos algunos puntos: mi pan, de momento y hasta que me le atreva, casero del todo no es. Tengo la pani, me compro las bolsas de preparado del Lidl y me salen unos panazos pectaculares, pero mucho mérito no tienen. Es cierto que la uso (a la panificadora) para hacer masa de pizza y masa de pancitos blancos tipo pebete que me salen muy bien sin ayuda del Lidl.
Otro punto. Casero. Pues sí, me gusta hacer las cosas en casa. Me gusta autoapañarme sin gastar mucho y me gusta Pinterest, lo cual no es del todo positivo (ahora no, pero hace un par de años me pasaba el día con un bebé en brazos teteando y la compu clavada en Pinterest). Tengo pines para hacer de todo. He usado una ínfima cantidad. Lo que he hecho me ha salido a veces bien y otras... bueno, otras no salió y punto. Además, Pinterest te hace creer que es la solución para todo. ¿No sabes qué ponerte? Pinterest. ¿Cómo peinarte? Pinterest. ¿Qué leer? Ídem... Si fuera por Pinterest yo tendría una figura digna de envidia y olor a pastel recién hecho o a guiso fantástico todo el día. Además, vestiría que ni Cocó Chanel. Pero no: la barriga es la que queda después de tres bombos, mi casa a veces huele a pastel pero como nos lo comemos entre el srD y yo, porque los tres retoños ni los miran, trato de esquivarlos. Los guisos sí, en invierno hacemos. La ropa... tengo una pila de arreglos que nunca termina de desaparecer. Mi intención es meterme en costuras no urgentes cuando la pila desaparezca. O sea... en el 2025 más o menos.

Pero mientras voy andando ese camino, arreglando pantalones y sacándome cenas de la manga cuando no planeamos nada, y lo voy colgando por acá. Por si a alguien le interesa espiar.

Bienvenidos.

... pero no sólo hablamos de pan.

Este es el camino que llevo desde hace algunos años: ir haciendo todo en casa. Por calidad, por curiosidad, por controlfreakismo... Me gusta hacer todo (lo que puedo) en casa. Desde el jabón líquido de lavar (aunque todavía no me he atrevido con eso de hacer jabón en casa, pero dénme tiempo) hasta, por supuesto, el pan. Y más. Disfraces de carnaval o de teatro, ropa (bueno, empiezo), plantas y mini plantaciones... todo lo que veo posible, me lanzo. No todo sale bien, claro. No todo lo sigo haciendo. Pero que lo intento, lo intento.
Y de esos intentos, fallidos y exitosos, va este blog.